Plaza de Oriente

La hermosa Plaza de Oriente se encuentra ubicada en el centro histórico de Madrid, enmarcada por dos de los edificios más importantes de la ciudad; el Palacio Real y el Teatro Real.

La Plaza de Oriente de Madrid es un espacio monumental que cuenta con diferentes jardines y una excelente exposición de esculturas de reyes españoles.

Diseñada en 1844 por el arquitecto Narciso Pascual y Colomer, la plaza fue construida bajo las órdenes del rey José I tras la demolición de las casas medievales que se encontraban en la zona.

Qué ver en la Plaza de Oriente

Los puntos más llamativos que ver en la Plaza de Oriente de Madrid son sin ninguna duda las dos moles de hormigón que enmarcan la plaza, el Palacio Real y el edificio de la Ópera.

En el centro de la plaza se encuentra la principal de las esculturas, una estatua ecuestre de Felipe IV realizada en bronce que fue la primera del mundo en sostenerse en pie sobre sus dos patas traseras. Para lograr esta proeza, el creador de la escultura (que la realizó a partir de dos retratos del rey pintados por Velázquez) contó con la ayuda de Galileo.

En la plaza se encuentra una colección escultórica de veinte reyes españoles realizada en piedra caliza que fue creada para la decoración del Palacio Real, pero que finalmente fueron a parar a la Plaza de Oriente.

Los jardines centrales, diseñados en 1941, se distribuyen en forma de cuadrícula formando atractivos parterres con plantaciones florales, setos y cipreses. En la parte exterior de la plaza se ubican dos frondosos jardines, los Jardines del Cabo Noval y los Jardines de Lepanto.

Un punto clave

La Plaza de Oriente de Madrid, o la Plaza del Palacio Real, es un entorno agradable y tranquilo ideal para pasear mientras se conoce una de las partes más antiguas y sorprendentes de Madrid. Se trata de un lugar céntrico y de gran interés que no podría faltar en ningún itinerario por Madrid.

Transporte

Metro: Ópera, líneas 2 y 5.
Autobús: líneas 25 y 39.